¿Qué hay de nuevo, viejo?

Cada año, con el final del verano, toda la industria europea se concentra en su feria audiovisual por excelencia: El IBC (que pese a la sempiterna y muy atractiva candidatura de Barcelona vuelve a repetir una y otra vez su sede en Ámsterdam). La cantidad real de novedades es limitada (el 95% de lo que se presenta ya ha aparecido con anterioridad en el NAB de Las Vegas) pero la gama de productos es tan extensa como agotadoras las “horas de moqueta” que tienen que soportar los asistentes.

Pretender realizar una enumeración exhaustiva de todo lo que a priori puede resultar interesante sería -para ser sinceros- un verdadero coñazo. De modo que, por hoy, me voy a limitar a reseñar dos de las cámaras que más polvareda han levantado.

Las BMD Cinema Cameras con montura EF y micro 4/3 respectivamente.

Las BMD Cinema Cameras con montura EF y micro 4/3 respectivamente.

Estrella indiscutible de esta edición dadas las enormes expectativas que levantó su sorprendente aparición en el pasado NAB, la Cinema Camera de BMD es el perfecto ejemplo de lo que ocurre cuando una compañía realiza una extensión de línea inusual acertando de lleno con algunas de las necesidades más demandadas por sus usuarios potenciales.

El nuevo modelo anunciado en el IBC demuestra además que el fabricante australiano avanza paso a paso pero de forma muy firme en la consecución de una solución muy completa para sus clientes, y también que sabe escucharles con atención. En esa línea las importantes adquisiciones que ha acometido desde 2009 (Da Vinci Systems, Echolab, Teranex y Cintel) van adquiriendo cada vez más sentido dentro de la estrategia global de la firma. Las prestaciones genéricas de las BMD CC son sobradamente conocidas. Un breve resumen sería el siguiente:

Resolución de 2,5K en RAW a 2432 x 1366 (genera archivos Cinema DNG a 12 bits)

Resolución de 1920 x 1080 en ProRes y DNxHD (en ambos casos, YUV de 10 bits que permiten elegir entre rango dinámico de vídeo o de cine)

– Tamaño de sensor: 15,81mm x 8,88 mm

Intervalo tonal (rango dinámico): 13 stops

– Botón de enfoque que activa el peaking

– Pantalla LCD táctil capacitiva de 5 pulgadas (800 x 480 píxeles)

Soporte para metadatos tales como nº de toma, nombres de archivo y palabras clave.

Micrófono y altavoz integrados (ambos mono)

– Almacenamiento en SSD integrado de 2,5″ en formato MacOS Extended (formateable en cualquier Mac o que permite el uso en un PC por medio de un Mediafour Macdrive -no incluido). En RAW ocupa 5MB por fotograma (30 minutos a 24p en un disco SSD de 256 GB o cinco veces más en los formatos comprimidos)

– Velocidades de grabación de 23.98p, 24p, 25p, 29.97p y 30p

– Salida de HD-SDI de vídeo con frecuencia de muestreo 4:2:2 a 10 bits (3Gb/s)

4 canales de audio por HD-SDI (48 kHz a 24 bits)

Puerto Thunderbolt para captura de vídeo en RAW y audio

Dos entradas jack de audio balanceado analógico (permiten elección de line o mic), puerto LANC para control remoto y USB 2.0 para actualizaciones de software y configuraciones

Salida de auriculares (mini-jack)

– Software de corrección de color Da Vinci Resolve 9 (incluyendo dongle USB para Mac y Windows)

– Software Media Express para captura de vídeo a través del puerto Thunderbolt

– Software UltraScope para monitorizado forma de onda a través del puerto Thunderbolt

Batería integrada de 90 minutos de duración

– Dimensiones de 166.2mm x 113.51mm x 126.49mm y peso de 1,7 Kg (cuerpo con montura EF) o 1,5 Kg (cuerpo con montura MFT)

De modo que incidiré solo en la novedad.

Apenas meses después del modelo original aparece este nuevo con montura pasiva de micro cuatro tercios. Puede parecer un mínimo cambio sin la menor importancia pero en realidad supone una excelente opción en la dirección correcta.

Hasta ahora la única montura disponible en las BMD CC era la habitual EF de las ópticas Canon (y de aquellos otros objetivos compatibles incluyendo una extensa gama de Zeiss ZE).

El tamaño de sensor de la cámara mantiene sin embargo la proporción típica del sistema micro cuatro tercios. Todo ello implica que el factor de recorte con respecto a cualquier óptica EF es de 2,3X. Es decir, que montando el tipo de objetivo de ese primer modelo nos vemos obligados a desperdiciar parte de la superficie de captación del mismo a pesar de tener que lidiar con dimensiones y pesos (especialmente en el caso de los CP.2 de Zeiss) desproporcionados con respecto al cuerpo de cámara.

Diagrama de conexiones de la BMD CC con montura EF

Diagrama de conexiones de la BMD CC con montura EF

Ninguno de estos dos handicaps son importantes cuando trabajamos sobre trípode y ansiamos la precisión de objetivos diseñados para uso cinematográfico y no fotográfico, pero su empleo cámara en mano requiere de accesorios que pueden resultar bastante aparatosos.

Más importante es la limitación que tal factor de recorte supone a la hora de buscar profundidades de campo reducidas. Durante años hemos trabajado con sensores de 1/3″, 1/2″ y 2/3″ sin que eso supusiera un problema, pero todos sabemos que la irrupción de las DSLR en el universo videográfico de bajo presupuesto ha desatado la fiebre por las profundidades de campo ínfimas (a veces justificadas y en muchas ocasiones no) y por trabajar a ISOs muy altos.

Lista de tipos de montura según su distancia focal de brida

Lista de tipos de montura según su distancia focal de brida (pincha para ampliar)

La distancia desde la brida de montaje (el anillo de metal en la cámara y la parte trasera del objetivo) con el plano del sensor (distancia focal de brida o “flange distance“) impedía asimismo el empleo de adaptadores para ópticas PL, el estándar cinematográfico más usado desde que ARRI las patentó allá por 1982.

La montura micro cuatro tercios del flamante modelo de cámara de BMD, en cambio, nos permite emplear ópticas manuales (a diferencia de la versión para montura EF no existe iris automático, ni falta que hace) mucho más ligeras y pequeñas cuya superficie se puede aprovechar de forma óptima además de permitir mayor versatilidad en el manejo de las profundidades de campo teniendo en cuenta la cantidad de objetivos muy luminosos disponibles en este formato (que además permiten trabajar a ISOs más bajos y no forzar la aparición de ruido a causa del tamaño del sensor).

Diagrama de conexiones de la BMD CC con montura MFT

Diagrama de conexiones de la BMD CC con montura MFT

Y no hay que olvidar que la relación calidad-precio es uno de los argumentos más demoledores de esta cámara y que la mayoría de las ópticas micro cuatro tercios son más baratas que las EF (sin que eso implique -necesariamente- menor calidad).

La mentada distancia focal de brida posibilita también adaptarla para el uso de objetivos PL. Y, en última instancia, incluso permite usar ópticas EF -de nuevo, con su correspondiente adaptador. La nueva BMD CC con montura MFT estará disponible en diciembre por 2.995$.

RED EPIC-M Monochrome

RED EPIC-M Monochrome

Otra novedad que ha atraído bastante la atención (para bien o para mal) ha sido el anuncio de la RED EPIC-M Monochrome. El principio básico de esta propuesta del fabricante estadounidense es el mismo que hay detrás de la Leica Monochrome, solo que en este caso en una cámara de cine. Al eliminar el proceso de debayerizado (que siempre reduce la resolución efectiva), el sensor solo captura información de luminancia, es decir imágenes en blanco y negro. El rediseño del sensor y del filtro de paso bajo -para acomodarse a la distancia entre píxeles más reducida (1×1 en lugar de 2×2 Bayer) incrementa la resolución de esta EPIC entre un 15 y un 20%, según afirma RED. Su ISO nativo será 2000.

Resulta evidente que es un modelo dirigido a un nicho muy concreto del mercado y que de poco sirve el incremento de resolución si no se escogen ópticas que rindan de manera acorde en ese sentido (por fortuna, el mercado actual ofrece buenas y numerosas alternativas al respecto, siempre que se busque de verdad tal incremento -que no siempre es el caso). Algunos directores de fotografía han manifestado sus dudas de cara a la posproducción, ya que -a día de hoy- es bastante común el uso de la corrección de los colores secundarios para matizar el blanco y negro. Pero es precisamente la riqueza de matices de gris de este nuevo modelo la que podría ser muy interesante si el sensor Mysterium-X Monochrome está a la altura. En cualquier caso, RED ha dejado claro que podrá actualizarse con un nuevo sensor Dragon Monochrome en primavera de 2013. Parece ser que David Fincher está usando varias cámaras de este modelo de forma exclusiva en el rodaje de su proyecto actual de modo que no debería pasar mucho tiempo hasta que vieramos muestras. RED asegura que estará disponible el 1 de octubre (confío en que esta vez la fecha sea más fiable que de costumbre) por 42.000$ (solo cuerpo).

Anuncios

3 pensamientos en “¿Qué hay de nuevo, viejo?

  1. Pingback: El final del principio « Julio Gómez

Algo tendrás que decir a todo este despropósito ¿no?

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s