La soledad del operador de fondo

Si hay algo en lo que los usuarios de DSLRs en todo el mundo se pueden poner de acuerdo es en que evitar un rascado de foco en mitad de una toma en la que no uses un trípode y las consabidas marcas es un infierno. La combinación de mandos de foco casi siempre chapuceros (son la mayoría, reconozcámoslo) y objetivos fotográficos sin parfocalización es frustrante en el momento en que se desea volver al mismo punto de foco del inicio del plano.


Sección de los elementos de un EF 24mm f/1.4L II USM

Sección de los elementos de un objetivo zoom. En este caso el EF-S 18-200mm f/3.5-5.6 IS

Los objetivos fotográficos contienen a menudo elementos flotantes para garantizar una calidad de imagen estable desde macro hasta infinito. Como consecuencia “respiran” y eso convierte las marcas de foco en una aproximación más que en una señal precisa. Esto es especialmente crítico en las ópticas con distancia focal variable (zooms).

Escala de distancias en un objetivo EF

Además en la última etapa del recorrido del barrilete antes de llegar a infinito existe un cierto juego en el que la velocidad de desplazamiento no es equivalente a la que tenemos durante el resto de dicho recorrido.

El imprescindible y nunca bien valorado foquista.

Todas las dificultades de enfoque han sido tradicionalmente problemas ajenos al operador gracias a la figura del foquista, un profesional a menudo infravalorado que nos saca las castañas del fuego con celeridad y precisión mientras nosotros nos preocupamos únicamente del encuadre y de quejarnos si el foco no es perfecto en todo momento. En TV la dictadura del AF se ha impuesto en los platós hace años y en ENG muchos también confían en el autofoco más de lo que les gustaría confesar.

Pero las DSLR son harina de otro costal. Suele ser complicado compartir tan poco espacio de maniobra con un foquista, especialmente si se emplea un estativo y uno corre el riesgo de acabar a gritos o montándole un pisito en la Gran Vía.

Resumiendo, el operador de DSLR se ha quedado solo (espacio disponible para que introduzca aquí sus expresiones de pánico favoritas).

Marko Butrakovic

Así las cosas, Marko Butrakovic, un editor, productor y operador croata residente en Alemania decidió el pasado año ponerse manos a la obra para diseñar un mando de foco cómodo, preciso y a ser posible motorizado que pudiera solventar todas estas dificultades. Marko acudió al siempre fiable Martin Eisenschenk (de Dinkel Foto, en Munich) y empezó a solicitar piezas específicas de precisión en tal cantidad que Martín creyó que estaba montando una ferretería para operadores.

Detalle de la correa dentada del Intuit Focus

El pasado mes de abril, el resultado de las noches de insomnio de Marko vio la luz bajo el descriptivo nombre de Intuit Focus, y se suele referir a él como un “mando de foco electromecánico manos libres“. Básicamente consiste en una polea que se ajusta a nuestro estativo/steadycam/trípode y que a través de una correa dentada, se tensa con el anillo de enfoque del objetivo, de tal manera que ni fuerza el barrilete ni lo sujeta “con pinzas”. Puede emplearse con cualquier óptica DSLR, así como PL.

Detalle de la operación con el Intuit Focus

A la hora de operar basta con usar la rueda conectada al servo (se ajusta en cualquier lugar donde vayamos a tener nuestra mano) que es progresiva y retrocede al mismo punto cuando la soltamos. Su uso es muy cómodo (se acciona con el pulgar y el índice) y podemos cambiar de velocidad cuanto queramos. Se puede accionar a distancia (siempre por cable) y no hay marcas de foco que valgan.

Detalle de la conexión del servo a la polea que mueve la correa del Intuit Focus

Esto último despertó en mí serías dudas acerca de la precisión del invento de Butrakovic. Algo así, parecido a un mando de foco remoto de plató pero adaptado a las DSLR, ¿podría realmente ser preciso con grandes aberturas de diafragma en objetivos fotográficos? ¿Y cómodo de verdad? Sinceramente, me esperaba otro artilugio amateur fruto del voluntarismo de un operador entusiasta y poco más.

Intuit Focus colocado en trípode

Pero como buen alemán eficiente y responsable, Martin Eisenschenk ha querido despejar todas mis dudas este fin de semana pasado durante las jornadas del FoodPhoto Festival de Tarragona, donde ambos hemos coincidido por obra y gracia de su organizador (el fotógrafo Günter Beer) para dar sendas conferencias.

Probando el Intuit Focus (foto cortesía de Álvaro Gómez)

Y he de decir que, en efecto, mis dudas han quedado despejadas. Después de probar el mando con un estativo, el habitual monitor Marshall, un remoto de infrarrojos para activar la grabación y varios objetivos TS, así como mi adorado EF 85mm f/1.2L II USM (que dejé abierto a f/1.2 para poner a prueba  las tesis de Martin) debo rendirme a la evidencia. Se trata de un producto serio de verdad, muy preciso, muy cómodo, con una curva de aprendizaje rápida (en un par de días te haces con él en cualquier tipo de situación) y con un nombre realmente adecuado (es increíblemente intuitivo).

El mecanismo del Intuit Focus visto en todo su esplendor (foto cortesía de Álvaro Gómez).

El montaje se realiza en menos de cinco minutos y no supone ninguna complicación. Desde ese momento estás listo para la batalla. Al cabo de un cuarto de hora ya puedes operar entre dos puntos de foco con precisión milimétrica y antes del final del día puedes hacerlo mientras el sujeto y tú os movéis. El barrilete de un objetivo fotográfico ya no ofrece dificultades para el operador (en ninguna distancia) y además se puede utilizar también en el anillo de zoom y en el de diafragma (en el caso de las Primes de Zeiss, por ejemplo).

Martin Eisenschenk instruyéndome en el manejo del Intuit Focus (foto cortesía de Álvaro Gómez).

Desde luego, el Intuit Focus no es un producto barato (ronda las 2500 euros), pero sí muy rentable. Puede que si trabajas en cine abomines de él por no permitir marcas de foco (no las necesita) y si trabajas como fotógrafo te parezca una barbaridad su precio (recuerda que la mayoría de los follow focus decentes cuestan alrederor de 1000 euros y esto va mucho más allá) pero no hay ahora mismo nada ni remotamente parecido en el mercado y probarlo es quererlo.

Operando con el Intuit Focus (foto cortesía de Álvaro Gómez).

De modo que gracias a Marko Butrakovic, puede que el operador de DSLR ya no se sienta tan solo.

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2 pensamientos en “La soledad del operador de fondo

  1. Hola julio, interesante el post, la unica pega para mi es el precio ya que de momento no realizo trabajos donde amortizar ese precio. Lo que ando es detras de un Follow focus y despues de tu ponencia, me ha entrado las prisas por pillarme uno, ya que pensaba que era un poco un “capricho”.
    Bien, me gustaria que me dijeras los mejores encuanto a calidad/precio. QUe no sea malo pero que no tenga que vender la cámara para pillarlo.

    Gracias por tu trabajo que a muchos nos resuelven muchas dudas.

    Saludos. Carlos

    • Hola Carlos:

      De los que he probado, y sin irse a barbaridades en plan Cinevate o Intuit Focus el mejor (con mucho) es el Genus Superior. Muy bien construido, con muchas posibilidades de ajuste, ligero, extremadamente preciso y muy fluido.

      Saludos.

Algo tendrás que decir a todo este despropósito ¿no?

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